Mundo de ficçãoIniciar sessãoLlego a casa y la observó en la cocina viendo en dirección de Lo niños que estaban en los cuneros en la sala, tanto ella y yo siempre lo teníamos, por eso compramos otros cuneros y lo teníamos allí, donde ella los podía ver cuando cocinaba.
—Hola, pequeños— Me acerco a ellos y tomo en mis brazos a mi pequeño Thiago— Como está el hombrecito de la casa —Sonríe al verme y lo llenó de beso.
—Estás muy feliz
—Para la madre tambié







