—¿Qué fue lo que ocurrió hace un momento?
La voz de Josselyn fue suave, casi como si hablara consigo misma.
Sebastian yacía tranquilo bajo el árbol, su respiración ahora mucho más estable. Un contraste marcado con su estado de hacía unos instantes.
—Eso es lo que quiero saber —respondió Howarth con frialdad—. Porque claramente eso no fue una curación común.
Josselyn miró sus propias manos. Aún se sentían cálidas. El rastro de aquella extraña sensación no había desaparecido del todo.
—Yo no hice