Josselyn no se movió de inmediato.
Durante unos segundos, solo permaneció de pie frente a un pequeño espejo al costado de la tienda de té, contemplando su propio reflejo.
La horquilla en forma de mariposa seguía sujeta a un lado de su cabello. Azul, brillando suavemente cada vez que la luz del sol la alcanzaba entre las lonas del festival.
Levantó la mano despacio y la tocó.
—…Es hermosa.
La voz salió casi sin que se diera cuenta.
—¿Te gusta?
La voz de Killian surgió tan cerca, rozando casi su