Capítulo 79
Thomas dio un paso al frente, el corazón latiéndole demasiado fuerte dentro del pecho.
La garganta se le cerró y los ojos comenzaron a arderle.
— Penélope…
Juliana sintió como si el suelo hubiera cedido bajo sus pies. Ese nombre no era el suyo. Nunca lo había sido.
Parpadeó varias veces, intentando absorber el impacto.
No era a ella a quien él veía.
Era un fantasma.
Juliana tragó saliva. El nudo en la garganta amenazaba con convertirse en llanto, pero se negó a ceder.
Orion soltó un