Capítulo 41
Dolores respiró hondo, sintiendo que aquella herida antigua se abría otra vez. Se levantó despacio, rodeó la mesa y se detuvo frente a él. No lo tocó, pero estaba lo bastante cerca como para sentir el calor de su cuerpo grande y tenso.
— Zacky… — comenzó en voz baja. — Aquello que dijo André estuvo mal planteado. Yo nunca… nunca hice nada contigo por interés. Ni aquel día ni en ningún otro.
Él se recostó en la silla con los brazos cruzados; la mirada vaciló por un segundo.
— Pero de