Narrado por Kyler Miller
La resistencia de Alissa duró exactamente lo que tardé en recordarle, con un solo movimiento de mis caderas, a quién le pertenecía su memoria carnal. Sostenerla en el aire contra la pared, sintiendo cómo sus piernas se aferraban a mi cintura con una fuerza desesperada y cómo su estrechez húmeda se adaptaba a mi tamaño con un gemido desgarrador, fue la confirmación de que el martes por la mañana nos pertenecía. Al diablo la resaca, al diablo las mentiras y al diablo el m