Aquel baño de realidad que Priscila se llevó esa noche, le hizo pensar en que debía parar, no podía dejarse llevar por el deseo, estaba casada con Gerald y era su deber estar a su lado. Que él la hubiese engañado con Kate, no era una razón para que ella hiciera lo mismo. Aunque en el fondo lo que ella sentía por Gari Gootemberg era algo muy intenso e inexplicable.
En tanto, y luego de que Gari pusiera a su abogado al frente de la defensa de Kate, Smith logró con el pago de una fianza ponerla