Amaia Domínguez García
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Desperté y no sé ni que hora era, sólo sé que quería ir al baño, pero por más que quise soltarme de los brazos de Axel, no pude y traté de despertarlo, pero era inútil. Me sentía muy mal, tenía el estómago revuelto y el dolor de cabeza era espantoso, veía luces y me dolía medio lado de la cabeza como si se me fuera a reventar.
Axel estaba profundamente dormido y yo, no me sentí capaz ni de intentar despertarlo, pues, a decir verdad, no sab