Amaia Domínguez García
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Tenía tanto coraje de todo lo que me había hecho ayer en la noche, y me había dejado así como le dio su gana, porque sí, aunque yo hubiera estado en esa condición, él me puso en un estado de ansiedad, porque yo quería que me hiciera el amor y él por puro desquite, me había dejado con las ganas.
–Y tú, ¿Sí me puedes quedar mal a mí? – Le grité – Contéstame, Axel. Tú si fuiste por mí a mi suite y me trajiste aquí ¿Para qué? Si no me pensabas