Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Nos fuimos a comer a un bonito restaurante Axel, su amiga, la güera y yo. No podía negar que, aún me sentía demasiado apenada con ella por la manera tan fea en la que me puse, sin saber nada de su relación de amistad con Axel. Nos sentamos en una bonita mesa y empezamos a ver los menús que estaban ahí. Axel se sentó a mi lado y de vez en cuando me besaba, lo que no pasó desapercibido para la güera.
–Me siento mal haciendo el mal tercio, chicos –