Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
Por fin, le había confesado a Axel, lo que me estaba pasando y era algo que no debí guardar tanto tiempo yo sola, pues siendo él mi pareja, tenía todo el derecho de saber lo que pasaba conmigo, pero era el miedo el que no me había dejado decirle lo que pensaba y tenía mucho pánico que esa prueba, fuera a salir positiva. Estábamos tomados de la mano, sentados en la orilla de la tina del baño, mientras se consumían los minutos, para que se revelara