Amaia Domínguez García
León, Guanajuato, México
–Sí mi amor, te amo mucho – Le respondí y nos abrazamos – No me tardaré nada.
–Está bien, preciosa.
Me metí a bañar y después me alisté para irme al Tec, Axel me volvió a curar mis pies y después desayunamos y él se bañó y se puso muy guapo como siempre, para irse a trabajar al despacho. Se veía mucho muy guapo y eso explicaba también, porque yo, estaba tan perdida y tan enamorada de él.
Nos despedimos de la güera, que se iba a quedar en el depart