38: Hasta que desee morir.
—Oh Lila, por Dios… —se ahoga en llanto, viendo con terror el estado de su amiga, e intenta despertarla pero lo consigue.
Y aunque tiembla y llora, busca la forma de cubrirla con una bata mientras reza internamente para que ella y el bebé estén bien. Busca el teléfono de su amiga por todos lados pero no lo encuentra, así que sale al pasillo gritando por ayuda, pero nadie sale, parece que nadie la escucha.
Entonces corre por las escaleras, desesperada gritando por ayuda. Sale del edificio y se