39: Peor que el dolor.
Lila se despierta llevando la mano a su vientre, y al sentir a su bebé allí respira aliviada. Sin embargo, el ardor y una punzada aguda en su intimidad la hace dar un grito ahogado por el dolor.
Las máquinas se salen de control mientras ella grita por el intenso dolor, y rápidamente aparece una enfermera para pasarle analgésicos por la vía.
No pueden volver a dormirla porque es peligroso para el bebé, así que ella debe manejar esta situación lo mejor que pueda hasta que el dolor pase.
—Señorit