126: La pesadilla terminó.
El sonido de las sirenas se esparce por cada rincón de Mirror Passion y sus afueras, mezclándose con los gritos y órdenes de los oficiales.
Apenas Isabella siente el frío de las esposas en sus muñecas, su estómago se revuelve. El peso de la culpa, de lo que pudo haber pasado si no hubiera reaccionado a tiempo, la orilla hasta sentirse la peor persona del mundo.
A lo lejos, la pelinegra ve a Víctor Hells siendo empujado contra el suelo tras querer resistirse al arresto, mirándola desde su sitio