Annie se acomodó un poco mejor bajo la cobija y soltó un suspiro suave, sintiendo el calor reconfortante que la envolvía.
—En realidad, me siento mucho mejor —respondió ella en voz baja, mirándolo a los ojos—, aunque todavía tengo una ligera molestia en la cabeza que ha regresado. Tenía semanas que no vivía algo como esto. Yo creo que me estaba exigiendo demasiado últimamente... Creo que con toda esta situación me he saturado sin darme cuenta. Pero no estoy queriendo decir que tú tengas la cul