La suave línea de humo de la fogata recién apagada se levantaba en el aire, cuando Mara salió de la tienda improvisada.
El amanecer apenas comenzaba a filtrarse entre los árboles, tiñendo el campamento de un gris frío y silencioso.
Los miembros de la manada permanecían en calma, llenos de expectativa, mientras que el bosque a su alrededor se mantenía en silencio, como si también estuviera conteniendo el aliento.
Ares estaba de pie frente a la entrada de la pequeña tienda de campaña improvis