Dicen que siempre hay calma antes de la tormenta… La reconciliación de Ares y Selina había traído cierta tranquilidad, pero esto no sería por mucho tiempo.
La llegada de Liana no fue anunciada con tambores ni con aullidos oficiales, pero aun así, la manada completa la sintió, pues era el siguiente paso lógico si querían asegurar la supervivencia de la manada.
Ares la percibió antes de verla, gracias a su olor, un aroma que él conocía muy bien, limpio, pulido, perfectamente con