-Holden-
Los días previos a la gala fueron un torbellino de reuniones, llamadas y documentos que no dejaban de acumularse sobre mi escritorio.
Mi secretaria, la señora Kim, se la pasaba entrando y saliendo de mi oficina con una montaña de pendientes que parecían multiplicarse como por arte de magia.
Mierda... ¿Desde cuándo se me acumula tanto trabajo?
Ah, sí... Desde que me comprometí con Adara.
Esa chica sí que consume mi tiempo... No es que me esté quejando.
—Señor Somerset, la junta con los