Capítulo 55 — Me gustan los retos contigo.
Eso lo descolocó un poco, pero rápidamente se recompuso.
—No es igual, Adara.
—Claro que sí. Estabas celoso de August y yo, de Bianca... Así que es un empate —le recordé y él suspiró—. Ya deja de molestarme con eso porque no eres muy diferente a mí.
Holden abrió la boca para protestar, pero no encontró las palabras correctas para defenderse.
—Eso no es cierto.
—¿Ah, no? Entonces, ¿por qué seguías provocándolo? Dímelo, Holden.
—Porque... Bueno, es un imbécil que te hizo daño... Y yo no soporto a