Capítulo 57 — Eres mío y no pienso compartirte con nadie.
-Holden-
—Adara —me levanté de mi silla, confundido de verla en mi oficina—. ¿Qué haces aquí? No me dijiste que vendrías.
Ella evitaba por todos los medios venir a la empresa porque sabía que intentaría seducirla con cualquier cosa para que trabajara para mí.
¿Y si le pasó algo?
¿Y si le hicieron algo malo?
—Quería sorprenderte —caminó hacia mi escritorio, mirando todos los trofeos y reconocimientos con una curiosidad evaluativa—. Bonita oficina, Holden.
¿Eh?
—Gracias. No ha cambiado mucho desd