Por un segundo, un escaso segundo que se sintió eterno estando tan cerca de un hombre tan atractivo, Megan sintió que perdió el aliento y cuando estuvo a punto de cerrar los ojos, pensando que él iba a besarla, Albert se apartó de pronto.
— Mira, aquí tengo un kit de primeros auxilios… — Albert estiró una pequeña maleta hacia ella.
Megan sintió como una sombra de vergüenza la cubrió, ¿así que era eso lo que buscaba?, ¡y ella pensando que quería besarla!, ¡qué vergüenza!, Megan cerró los ojos