POV ALEXANDRA
Las voces se hicieron más claras.
—¿Hay alguien ahí? —un hombre, desde fuera del ascensor—¿Me escuchan?
Adrián se levantó de inmediato.
—Sí —respondió, golpeando la puerta con la palma abierta—.Dos personas, estamos bien.
—Vamos a sacarlos, quédense quietos. Estamos trabajando con la puerta de la planta baja, serán unos veinte minutos.
—Entendido.
Se giró hacia mí.
Yo seguía en el suelo. No lo miré.
—Alexandra.
—No.
Fueron los veinte minutos más largos de mi vida. Minutos en los c