No habían tenido ningún progreso en los cuatro días que habían estado allí. Sin mencionar que el rey de Occidente no había dejado a nadie pasar para ir a ver a Karim; salvo a Elian, claro. Era lógico. Él era su hombre de confianza y con quien había estado desde el comienzo. Aunque aun así… a ella le hubiera gustado verlo, así no tuviera a aquellos ojos escarlata mirándola de regreso, al menos podría ver su semblante de paz en aquel rostro dormido.
-Quizás deberíamos irnos ahora. -repetía eso cas