Luego de aquel día Arista decidió quedarse, al menos por el momento. Pasaron semanas juntos conociéndose más y tratando de averiguar cómo ayudarla. Y claro, también en busca de respuestas
-Primero debemos averiguar qué clase de hechizo te lanzo esa bruja.
-A mí no, a mi madre-le corrigió ella
-Es lo mismo, quedo en ti. Lo usual es que eso se elimine, no que pase al hijo. ¿entiendes?
-Quizás fue una magia muy poderosa…
-Debió serlo para que Opeclia hubiera tenido miedo. O al menos lo suficiente