Después de una semana de convivencia, se podría decir que Camila la adoraba. Aunque eso no tiene mérito alguno. Camelia ama a todo el mundo. El verdadero reto aquí era Alice. Pero sorprendentemente le caía bastante bien.
-¿Segura de que no tienes magia?
-¿Que? -la chica detuvo su andar
-Si, porque pareciera que has hechizado a mis hermanas. A una en especial.
-¿Hablas de Alice?
-Parece estimarte mucho -dijo mirando al postre que cargaba la joven en su mano- no suele compartirlos con nadie.
-Me