La famosa Mary.
-¿Qué haces aquí?
La muchacha sonrió. Se movió con gracia alrededor de ellos observándolos detenidamente, apenas y se sentían sus pasos alrededor del salón. Parecía moverse junto con el aire con la pequeña capucha revoloteando a su alrededor. Hasta que sus pies ligeros por fin se fijaron en el suelo -solo venía a reírme un rato. Después de todo, me hiciste caso. Botaste del castillo a Calista.
Arista se dio cuenta de lo honesta que era Mary. Honestamente brutal. Pero acaso ser a