Valentina Petrova
Pude ver cómo Samuel se levantaba soltaba mi mano y se acercaba Valentín para poder sacarlo de la habitación.
Aquello me daba más tranquilidad saber que Valentín no podía escuchar mis gritos.
Sentía que habían pasado horas desde que había comenzado a tener las contracciones la partera me revisaba cada cierto tiempo pero aún seguía diciendo que todavía los bebés no podían salir porque no había dilatado lo suficiente.
Las contracciones se hacían mucho más seguidas y me dolían