Valentina Petrova
Él llanto de Valentín me había despertado, así que me levanté y lo tomé en mis brazos.
— Hola príncipe — Le saludé, este dejó de llorar y apenas se dio cuenta que lo cargaba una sonrisa se asomó en su rostro.
Era solo un bebé de día y era impresionante lo grande que he estado parecía tener al menos 15 días sin embargo tenía solo tres.
Había sido extraño y algo difícil tengo que admitir acoplarme a levantarme cada cierto tiempo para alimentarlo bañarlo, dormirlo hacer una rut