María Rincón
— La vida no es fácil María!!— No estaba molesta por mi, de hecho yo no tenía nada que ver pero era a mi a la que podía gritar.— La vida es lo peor!!! No sé qué le ve la gente, si tan solo hubiese oído a mis padres mi vida no fuera una miseria ni estuviera aquí contigo ni con Ricardo.
Suspiré y me mantuve en completo silencio creyendo que así no gritaría más.
Sabía que mi madre se sentía frustrada con su vida, había salido embarazada muy corta edad y sus padres la habían obligado