53. UNA SORPRESA PARA TÍ
NARRADORA
Drakkar le advirtió a la curandera, que ya había recuperado su forma humana.
Gertrudis y Nana no tenían tampoco a dónde regresar.
—Bien —ambas dijeron y fueron conducidas al fondo de la cueva, por una muy bien camuflada grieta.
Drakkar apartó la cortina de hojas que habían tejido para confundir los aromas.
Pasaron a través del pasadizo y ambas mujeres llegaron a un mundo nuevo.
A través de la red de cuevas, habían descubierto una caverna con respiradero, libre de los gases y el calor.