39. EXPERTAS REGATEADORAS
NARRADORA
Mientras tanto, en la zona céntrica de la manada…
Los miembros de Valle Fértil iban a terminar con problemas en el cuello de mirar a todos lados.
Los ojos y la boca le dolían a la hembra de Lorenzo de tenerlos tan abiertos.
Aquí los puestos eran unas casitas de madera, nada de estar los productos desperdigados por el suelo.
Lyra observaba las mercancías y se dio cuenta de que la manada donde había caído era de las más primitivas.
Sin embargo, ahí encontró lo mejor, a su mate sexi y sa