332. CUIDADO CON LA "NARANJITA"
NARRADORA
Sus botas crujieron aplastando a muchas de sus nuevas amigas y el siseo de advertencia se escuchó por todos lados.
Mientras ponía la barca en movimiento, de pie, con firmeza y empujando el fondo lodoso con los remos, sentía el movimiento en el cuero.
Sus botas altas ayudaban mucho y paraban la mayoría de los ataques, pero algunas más atrevidas saltaron a morderlo por encima del pantalón.
Fenrir no paró en su persecución. Sus fuertes bíceps explotando con los movimientos vigorosos de l