299. NO ME ARREPIENTO DE ESCOGERTE
SIGRID
Comienzo a ponerme ansiosa porque me bloquea totalmente.
Pero nuestras magias son una, es como el vínculo en los hombres lobos o la conexión de la sangre en los vampiros.
Somos mates, y ahora mismo lo único que siento viniendo de él son inseguridades y… ¿temor?
—¿Silas? —Intento subir mi cabeza, pero él se aferra con más fuerza a mi cuerpo.
Ambos estamos sentados sobre la cama.
—Amor, ¿qué sucede? —le pregunto preocupada.
Siento su rigidez, su resistencia. Está aterrado de repente, y su