300. LOS MILAGROS EXISTEN
VALERIA
Silas a su lado, agarrando su mano, se ha ido integrando poco a poco a la familia, aunque se nota que prefiere aislarse solo con Sigrid.
Mis ojos lo miran por un segundo, no puedo evitar sentir la punzada de la tristeza.
“Vale, lo estás haciendo de nuevo.”
Aldric me advierte, y aparto enseguida la mirada.
Él vino a hablar conmigo en secreto, quiere que lo ayude con nuestra magia de Selenias.
Tiene esperanzas de poderse curar, no puede darle cachorros a mi hija, y eso me llenó de una pr