216. NO ESTAMOS DESTINADOS
SIGRID
El flashback de mis gemidos excitados y los de Silas, de mi boca diciendo que necesitaba ir al baño… por todos los cielos.
¿Podía morirme ahora mismo, aquí y ahora?… por favor…
Pensé en despacharla con rapidez y salir de este momento tan incómodo, pero Silas se me adelantó caminando hacia ella.
Me tensé, igual me acerqué, esperaba que no me desobedeciera en esto o sí que me enojaría con él. — Silas— lo llamé con dureza, pero sin responderme, le arrancó con rudeza mi capa de encima a la c