180. SOLO TÚ PUEDES LLEVAR MI NOMBRE
AIDAN
“AAGGRRR”
Un gruñido de dolor se escapó entre mis dientes unidos.
Apretaba tanto la mandíbula que los músculos palpitaban a punto de reventar.
En un segundo pasé del éxtasis a la agonía, pero era un dolor que estaba más que dispuesto a soportar.
Jamás imaginé que desde la primera vez Nyx deseara marcarme.
Su padre me dejó bien claro esta noche que este era un honor que muy pocas Selenias concedían y entendí también el porqué…
Un aullido ronco se escapó de los labios de Vlad.
Subí los ojos