179. QUIERO MARCAR TU CORAZÓN
NYX
Comienza a besarme, apoyado en un codo, mientras la otra mano empuja un poco entre mis labios vaginales.
Sé muy bien lo que viene ahora.
Y aunque anhelo pertenecerle al fin, también me da un poco de temor de repente.
Recuerdo el tamaño de su cosota, las venas palpitantes, el grosor, y me pregunto cuánto dolerá la penetración de ese falo.
—Tranquila, respira, Nyx, estás hiperventilando —su voz suave se filtra en mis pensamientos.
—Nena, confía en mí, te hemos dilatado bien, solo… dolerá un m