176. EDUCACIÓN SEXUAL
NYX
Escucho las conversaciones animadas en la cena, sin embargo, mi mente no está atenta a las palabras.
Por debajo de la mesa, la mano fría y masculina de Aidan está acariciando mi muslo.
Comenzó con un jugueteo travieso, nuestras pieles parecen soltar chispas al contacto.
Sus lobos me llaman, me calientan el alma… y algo más.
La tela del vestido se arruga cuando sube lentamente, apretando mi muslo, metiéndose descaradamente entre mis piernas.
Tomo la copa de vino en la mano y disimulo mi temb