174. REUNIÓN FAMILIAR
NARRADORA
Cedrick le gritó a su hijo.
Las pupilas azules de Aidan se estrecharon sobre la bestia que atravesaba la bruma helada y venía a arrancarle un trozo.
Con un alarido bestial, el lycan de hielo se precipitó a impactar de nuevo de frente, pero en solo un pestañeo, algo detuvo por completo la pelea.
Sorprendentemente, esta vez no fueron sus mujeres.
Entre los dos apareció una estructura que nació del fondo de la tierra.
Parecían raíces entrelazadas en forma de una puerta, pero si