160. RINDIENDO CUENTAS
NARRADORA
Mientras vampiros y hechiceros peleaban a muerte, los hombres lobos avanzaban por el bosque hasta llegar a los límites del cementerio.
Las nubes se movían veloces en el cielo, tapando la luz de la luna, impulsadas por el viento que movía violentamente la copa de los árboles; el olor a humedad se sentía en el ambiente.
A lo lejos, se alumbraba la noche con potentes relámpagos, un cielo negro de tormenta se cernía sobre el castillo del príncipe vampiro y, en cualquier momento, caería la