161. LLAMA A TU AMANTE
NARRADORA
Gabrielle comenzó a toser ruidosamente, sentía que Quinn no aguantaría y en cualquier momento entraría a rescatarla.
“Ella nunca lo perdonará… señor… su hermano… es mi mate… es el hombre que está allí afuera,” jugó la carta que creía podría salvarle la vida.
Solo esperaba que resultara.
Zarek se quedó mirándola por un segundo que pareció una hora.
De repente, escuchó una risa ronca y cínica salir de sus labios que daba más miedo todavía; sus afilados caninos brillaban con su aura ase