159. COMIENZA LA BATALLA
NARRADORA
Susurros de pisadas se escuchaban en el bosque, la luz de la luna revelaba las siluetas que se movían con sigilo y cautela, se escondían y esperaban.
—Más adelante está la entrada al cementerio…
—No, iremos por otro sitio —Dante le dijo tajante a la híbrida que era su carta de triunfo— Sígueme.
Le ordenó y Celine, aunque dudosa, persiguió sus pasos rápidos, en silencio, hasta que el sonido del agua llegó a sus oídos.
Dante la guio a través de un riachuelo lleno de guijarros, siguieron