051. ACECHANDO ENTRE LAS SOMBRAS
VALERIA
El Altar era hermoso, quien lo hizo gastó mucho esfuerzo, eso era seguro, pero no tenía esa vibra intensa y oscura que me atrajo hacia el otro.
Al pie de varias montañas nevadas, con enormes cascadas cayendo a los lejos, en un claro despejado del bosque de pinos a nuestro alrededor, se alzaba un altar con la base en forma redonda, donde estaban todos esos arabescos que en realidad, no decían nada en concreto.
Por encima la escultura en forma humana de una hermosa mujer vestida con velo