045. ROPAS PARA MI QUERIDA DONCELLA
VALERIA
Me miró un poco sorprendida al inicio, pero luego disimuló lo mejor que pudo y siguió en lo suyo.
Supongo que mis cicatrices encandilaban a cualquiera.
Prendas de vestir colgaban por todos lados y accesorios de costura llenando la vitrina en la pared del fondo.
Me encantaba coser y bordar, en mis tiempos libres había practicado y era la que arreglaba toda la ropa de Dorian.
— Valeria, ven conmigo a escoger los trajes para su majestad – la Gobernanta me ordenó y la seguí hasta el int