044. LA SOMBRA DEL REY
VALERIA
Da su espalda y se marcha al fin, dejándome por completo sola, mirando a la nada y pensando en sus palabras.
Me levanté antes de que anocheciera, no me quería quedar sola tan pegada a ese bosque tenebroso.
Colgaba unas enormes sábanas blancas en los tendederos, tenía que subirme en un banquillo para llegar a la cuerda y poner las pinzas de madera.
La brisa fría batía, haciéndolas ondear y refrescando también mi mente.
Bajo mi cabeza para rebuscar más pinzas en el delantal que llevo y c