VICTORIA
Observo como Ben se come su desayuno, jugo de naranja, frutas y por supuesto, carne
Yo me acomodo la chaqueta de cuero y los guantes.
Me aseguro de que mis armas estén cargadas antes de guardarlas en la funda que se sostiene en mi cadera.
—Ben, amor, regreso más tarde.
Lo veo venir hacia mí y me da un abrazo, pero sé lo que hace, está colocando una protección en mí.
No sé cómo lo hace, pero siempre logra que salga menos herida cuando me enfrento a cosas muy peligrosas.
—R