VICTORIA
¡Desperté!, tal como no quería, volví a despertar. Miro alrededor y estoy en una choza. Escucho el cantar de las aves y algo que parece agua.
Miro la pequeña cocina donde hay una olla hirviendo, desprendiendo un olor tenue, pero agradable.
Traté de levantarme y solo conseguí recostarme al cabecero, mi cuerpo dolía de una forma atroz y el cuello me ardía.
Cerré los ojos recordando todo lo que pasó y por primera vez me dan ganas de golpearme.
Abrí los ojos de golpe al reco