VICTORIA
Con cada hebra de cabello que caía sentía un peso menos, uno que sabía volvería a crecer sin importar cuando lo quisiera quitar.
Cuando ya no vi nada de ese color me dejé caer al suelo, llorando, clavando mis uñas en la piel.
Me dolía, dolía demasiado lo que perdí.
Perdí a Ben, perdí a Lucien, lo volví a perder todo y esta vez fue por mí, pero que más podía hacer, aunque me duela, debo aferrarme a la idea de que fue lo mejor.
Él iba a matarme tarde o temprano cuando completára