VICTORIA
Siento mi cara hinchada y el dolor en mi pierna está haciéndose molesto. El frío parece querer matarme y sé que no soportaré mucho más despierta.
Volteo a ver por la ventana, las luces de la calle que alumbran esta vía sola y vacía.
¡Perdón, madre, traté de mantenerme a salvo, pero pronto estaré contigo!
Volteo de nuevo al frente y observo como unas luces a la distancia vienen en nuestra dirección.
Talvez debería intentar estrellar el carro contra ese y salir de esto, pero co